sábado, 8 de noviembre de 2008

Cómo elegir tu equipo de esquí

Antes de salir a esquiar elige bien tu equipo para no sufrir ninguna molestia. En cualquier caso, déjate aconsejar por un experto

BOTAS: La comodidad es esencial, aunque deben quedar ajustadas al pie y a la pierna.

FIJACIONES: (sujetan las botas a las tablas) Permiten el equilibrio entre la unión de la bota y la tabla de esquí y protegen al esquiador de lesionarse activando la salida de la bota en caso de caída o torcedura inesperada.

ESQUÍS: Si eres principiante te recomendamos elegir unos ligeros, dóciles, manejables y cortos (cuanto más largo es el esquí, más velocidad toma y más difícil será de manejar). Si tienes un nivel avanzado deberás elegir el esquí que mejor se adapte a la modalidad que practicas (slalom gigante, slalom, mixtos, travesía, extremo…)

BASTONES: El apoyo del esquiador. La medida exacta será la que permita apoyar el palo en el suelo por el mango y sujetándolo por debajo de la arandela, de forma que el brazo quede en ángulo de noventa grados.

ROPA: PANTALÓN, ANORAK, GUANTES: Los 4 requisitos imprescindibles: impermeables, transpirables, calientes y cómodos.

GAFAS DE SOL: Han de ser siempre homologadas para que protejan bien de los rayos ultravioleta y la ventisca. Para los esquiadores avenzados es recomendable llevar gafas de ventisca para los descensos con mal tiempo.

CREMAS DE PROTECCIÓN SOLAR: Cuanto más alto el factor de protección, mejor. Sirven para contrarrestar los efectos adversos de los cambios bruscos de temperatura, el frío y el sol de montaña. Y para poner la guinda a un día redondo de esquí:

OREJERAS Y GORRO: Para esos días de frío indómito, son un socorrido complemento.